Método Huella

Imagino que a estas alturas ya habéis oído hablar del Método Huella hasta en la sopa.

Pero en el hipotético caso de que no sea así, dejadme que os hable de este proyecto profesional. Como cada vez que te embarcas en un nuevo proyecto, hay mucha incertidumbre. Y las emociones las tienes en modo montaña rusa. Un día vas a crear la mejor metodología de trabajo de la historia. Y al día siguiente, o a la hora siguiente piensas que no va a servir para nada.

Método Maravilla Maravillosa

Todos los proyectos necesitan un nombre, yo tardé bastante en decidirme. Mientras iba puliendo las cosas iba haciendo cambios en la web, pero dejándolos en oculto. Y como estaba entre tres nombres, pues los ponía por todas partes, a ver cuál me sonaba mejor.

Método Huella

Estaba entre Método Huella, Eco o Voz. Pero los documentos en el ordenador estaban bajo el nombre de Maravilla Maravillosa. Ya que iba a crear una metodología de trabajo que iba a ser maravillosamente maravillosa. La idea era mentalizarme con que lo iba a petar con todo esto.

Me pasaba horas sentada delante del ordenador, rodeada de velas e inciensos de citronela. Además de pastillas, liquidito y chuf chuf anti mosquitos. Y el post pica. Por si no os habéis dado cuenta era verano y lo de los mosquitos ha sido una cosa. A mí me han acribillado viva. Tenía que ir cargada de una habitación a otra de casa con todo lo que acabo de citar (no es una exageración) si no quería sufrir las consecuencias. Que las sufrí igualmente, mi récord fueron doce picaduras en cinco minutos o menos (lo que tardé de tomarme un yogur).

Proceso de creación

La idea de esta metodología era darme a conocer profesionalmente.

Si trabajáis en el mundo del Marketing, en concreto en Social Media, sabréis que cuando en las ofertas de trabajo piden «Community Manager» además de las tareas pertinentes te piden que sepas de diseño, de SEO, que salgas delante de la cámara que te ocupes de las analíticas y un largo etc… Por el suelo de Community Manager.

Estoy en constante reciclaje y no dejo de formarme. Soy más que una Community Manager, soy más que una Social Media Manager. ¿Cómo puedo reflejar que soy capaz de desempeñar esas tareas y alguna que otra más? Creando mi propio sistema de trabajo.

Ventajas de ser autónoma: esta.

Método Huella

Sistematizas tu forma de trabajar. Le pones un nombre bonito y listo.

Esa es la teoría. En la práctica he tenido que gestionar muchísimas más cosas de las que pensaba. De hecho, aún sigo perfilando cosillas. La idea de este sistema de trabajo es que tengas unas bases sólidas y lógicas. Pero que a la vez sea flexible para adaptarse a los cambios que se van a venir en los próximos años.

Si hay algo claro en el mundo del Social Media es que todo está en constante cambio.

El resultado

No quería que el método Huella fuera algo super, ultra, mega, hiper largo. Así que lo dividí en cinco pasos.

  1. Pisotón: descubrimos el punto de partida de tu negocio y lo que necesita.
  2. Apoyo: construimos los cimientos de tu comunicación.
  3. Tracción: escogemos la dirección para comunicar con sentido.
  4. Movimiento: llevamos a la práctica la estrategia, buscando que funcione en el día a día.
  5. Huella: tu marca deja de pasar desapercibida, es recordada. Deja huella

Y englobé esos pasos en tres bloques.

  1. Preparar el terreno (paso 1 y 2): comprendemos vuestro negocio, detectamos sus necesidades y definimos los cimientos de la comunicación.
  2. Marcar el rumbo: la comunicación tiene una dirección alineada con los objetivos de marca.
  3. Dejar huella: ponemos en práctica todas las decisiones y analizamos s¡ hay que hacer algún ajuste para que sea recordada.

¿Cuál es la intención de los bloques? No todas las empresas tienen las mismas necesidades. Algunas necesitan ayuda para arrancar, así que empezamos con Pisotón. Sin embargo puede que otras ya tengan eso atado y se hayan quedado atascadas en un punto más adelante. No hay problema. Se puede empezar en el bloque dos. O el tres. No quería una metodología que fuera muy rígida, sino que se pudiera adaptar fácilmente a los diferentes negocios y sus necesidades

Lavado de cara de la página web

Método Huella

Y claro, que no se me olvide esto. Cuando el Método Huella estaba listo, iba publicando sobre ello en mis redes (Instagram y LinkedIn principalmente), con sus textos y su gama de colores elegida. Me di cuenta de que a la web le hacía falta un lavado de cara. Y en ello he estado. Quitando cosas, poniendo cosas, modificando otras tantas. Cambiando colores, links, tipografías. Haciendo los ajustes pertinentes en Canva para luego ver que no era como me imaginaba cuando lo ponía en la web.

¿Ha habido tirones de pelo? Sí. Pero también me ha pasado una cosa curiosa y es que estoy motivadísima con este giro que le estoy dando a mi carrera profesional. Hacía mucho que un proyecto no me atraía tanto. Paraba para comer y seguí pensando en él, casi no tenía descanso y volvía a modificar cosas.

Como decía al principio, está siendo un proceso tipo montaña rusa. Pero los momentos en los que todo cuadra, los estoy disfrutando como hacía mucho que no lo hacía.

PD: a modo de anécdota diré que menudo horror escribir la palabra metodología cuando una es disléxica. La odio, no lo soporto, nunca la escribo bien a la primera y siempre la tengo que revisar. Así que se acabó lo de metodología a partir de ahora.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Scroll al inicio